
Toda la gente espera ansiosa que salga Paul McCartney, se escucha a lo lejos un "ay ay ay ayyyy canta y no llores..." y nosotras, junto con la gente que nos rodea, empezamos a cantarla también, contagiadas por la emoción que nos produce la idea del concierto que estamos a punto de presenciar.
Son poco más de las 9:00 pm, el Foro Sol está a punto de reventar y las luces alumbran el escenario, la gente aplaude, grita y sonríe. Por fin Paul y su banda salen al escenario, saluda a su público en español y empieza a tocar los acordes de "Venus and Mars", un tema muy "ad hoc" para empezar este concierto inolvidable.
Paul continuó con Jet, All my loving, Letting go, Got to get you into my life, Highway; el Foro temblaba y se sacudia debajo de nosotras, la gente coreaba las canciones a todo pulmón, Paul, entre cada canción, aprovechaba para acercarse a un público que cada vez estaba más entregado.
Practicó su español con un poco de ayuda de las notas que estaban repartidas por todo el escenario; entre bromas y burlándose de su poco conocimiento sobre nuestra lengua contó uno de sus primeros aprendizajes del español cuando era pequeño: "Tres conejos en un árbol tocando el tambor, que sí, que no, que sí, lo he visto yo"...
Siguieron con Let me roll it y con el cover a Jimi Hendrix de Foxy Lady, The long and winding road, Nineteen hundred and eighty five; dejó su bajo para tocar el piano en Let em in, la gente entusiasmada sacó el encendedor (típico) y empezó a prenderlo y apagarlo al ritmo de la canción (esto fue lo bonito), las luces parecían una marea de estrellas que iban de un lado a otro, los músicos de su banda y el mismo Paul estaban enajenados con la visión, y es que no era para menos, la vista del foro era impresionantemente bella; al terminar la canción Paul se quedó recargado en su piano como para asimilar la imagen, levantaba las manos al cielo en señal de sorpresa, la gente coreaba su nombre "Paul, Paul, Paul" y él, en broma, se tapaba los oídos, tomó el micrófono y exclamó "Only in México" para continuar diciendo "That thing with the lights is great", enseguida cogió su guitarra y nos pidió que siguiéramos haciéndolo, la gente no esperó y empezó a prender y a apagar sus encendedores otra vez mas, la marea de luces inspiró a Paul a improvisar un nuevo tema "Shine a ligh in México", la gente no dudó en seguirle la corriente y empezar a cantar ese tema improvisado dedicado exclusivamente a México.
Su comunión con el público fue total durante todo el concierto, nos entregamos completamente a su música, a ese estado de éxtasis que produce el estar rodeado de gente que tiene la misma pasión por un interés en común, en este caso, la música de Paul.
Paul en todo momento se mostró carismático, lleno de energia y agradecido con su público y con su banda, a la cuál definió como "pantástica fanda" para luego corregir "fantástica banda", ante las miradas risueñas de todos nosotros. Cabe destacar el gran trabajo que realizó su banda, todos estuvieron perfectos.
Dedicó "My love" a su difunta esposa Linda y a "todos los enamorados"(momento cursi ejem-ejem), siguió con I´m looking through you y Two of us; al entonar Blackbird una inmensa luna se colocó atrás de el.
La puesta en escena fue bastante sobria (¿qué más se podría necesitar además de su música?), el, su banda y en algunos momentos como cuando dedicó Here today a "su amigo John" o Something a "su amigo George", lo acompañaron detrás algunas fotografías de sus tiempos en The beatles, en Give peace a chance lo acompañó el mundialmente conocido símbolo de paz y amor.
Siguió con éxitos de él en solitario, de los beatles y de su etápa en Wings, tales como Dance tonight, Mrs Vandebilt, Eleanor Rigby, Sing the changes, Band on the run, Ob-la-di, ob-la-da (sobre esta canción mencionó que era la primera vez que la cantaba en concierto tras la separación de los beatles), Back in the U.S.S.R., I´ve got a feeling, Paperback writer, A day in life, Let it be; Live and let die fue acompañada de fuegos artificiales (bonito, bonito) y por último Hey jude, en la que se dio el lujo de organizar al público para los coros.
Se despidió tomado de las manos de su banda, la gente no paraba de gritar y de aplaudir, parecia que el ruido impedía que Paul saliera del escenario, al fin, después de mandar algunos besos a todo el Foro Sol, salió. La gente no se movió de su lugar, se empezó a escuchar "otra, otra, otra" y después de algo más de un minuto, Paul, atendiendo a las súplicas de más de 55 mil personas, entró otra vez al escenario para tocar tres canciones mas: Day tripper, Lady Madonna y Get back, canción en la cuál Paul invitó a subir al escenario a una afortunada chava que llevaba todo el concierto levantando una pancarta que decía "Quiero bailar contigo" (o algo parecido)(típico).
Otra vez se despidió, otra vez salió del escenario, otra vez la gente no se movió de su lugar, otra vez corearon su nombre y para sorpresa de todos, otra vez, Paul aceptó, se contagió de nuestro entusiasmo y salió al escenario, esta vez llevando en sus manos la bandera de México.
La gente gritó con más fuerza hasta que un nudo se instaló en las gargantas de todos al escuchar los primeros acordes de "Yesterday", la gente agitó las melenas al ritmo de Helter Skelter y brincó con Sgt. Pepper´s lonely hearts club band y The end.
Por último, la gente lo ovacionó de pie, ovacionó su grandeza como artista, ovacionó su interacción con la gente, ovacionó lo que para muchos fue y será el mejor concierto de sus vidas (o por lo menos de los mejores).
Mi más sinceras envidias para la chava que bailó en el escenario (pensándolo bien...no) y sobre todo para el chavo que se quedó con la guitarra (¿o bajo?) autografiada.
Siguieron con Let me roll it y con el cover a Jimi Hendrix de Foxy Lady, The long and winding road, Nineteen hundred and eighty five; dejó su bajo para tocar el piano en Let em in, la gente entusiasmada sacó el encendedor (típico) y empezó a prenderlo y apagarlo al ritmo de la canción (esto fue lo bonito), las luces parecían una marea de estrellas que iban de un lado a otro, los músicos de su banda y el mismo Paul estaban enajenados con la visión, y es que no era para menos, la vista del foro era impresionantemente bella; al terminar la canción Paul se quedó recargado en su piano como para asimilar la imagen, levantaba las manos al cielo en señal de sorpresa, la gente coreaba su nombre "Paul, Paul, Paul" y él, en broma, se tapaba los oídos, tomó el micrófono y exclamó "Only in México" para continuar diciendo "That thing with the lights is great", enseguida cogió su guitarra y nos pidió que siguiéramos haciéndolo, la gente no esperó y empezó a prender y a apagar sus encendedores otra vez mas, la marea de luces inspiró a Paul a improvisar un nuevo tema "Shine a ligh in México", la gente no dudó en seguirle la corriente y empezar a cantar ese tema improvisado dedicado exclusivamente a México.
Su comunión con el público fue total durante todo el concierto, nos entregamos completamente a su música, a ese estado de éxtasis que produce el estar rodeado de gente que tiene la misma pasión por un interés en común, en este caso, la música de Paul.
Paul en todo momento se mostró carismático, lleno de energia y agradecido con su público y con su banda, a la cuál definió como "pantástica fanda" para luego corregir "fantástica banda", ante las miradas risueñas de todos nosotros. Cabe destacar el gran trabajo que realizó su banda, todos estuvieron perfectos.
Dedicó "My love" a su difunta esposa Linda y a "todos los enamorados"(momento cursi ejem-ejem), siguió con I´m looking through you y Two of us; al entonar Blackbird una inmensa luna se colocó atrás de el.
La puesta en escena fue bastante sobria (¿qué más se podría necesitar además de su música?), el, su banda y en algunos momentos como cuando dedicó Here today a "su amigo John" o Something a "su amigo George", lo acompañaron detrás algunas fotografías de sus tiempos en The beatles, en Give peace a chance lo acompañó el mundialmente conocido símbolo de paz y amor.
Siguió con éxitos de él en solitario, de los beatles y de su etápa en Wings, tales como Dance tonight, Mrs Vandebilt, Eleanor Rigby, Sing the changes, Band on the run, Ob-la-di, ob-la-da (sobre esta canción mencionó que era la primera vez que la cantaba en concierto tras la separación de los beatles), Back in the U.S.S.R., I´ve got a feeling, Paperback writer, A day in life, Let it be; Live and let die fue acompañada de fuegos artificiales (bonito, bonito) y por último Hey jude, en la que se dio el lujo de organizar al público para los coros.
Se despidió tomado de las manos de su banda, la gente no paraba de gritar y de aplaudir, parecia que el ruido impedía que Paul saliera del escenario, al fin, después de mandar algunos besos a todo el Foro Sol, salió. La gente no se movió de su lugar, se empezó a escuchar "otra, otra, otra" y después de algo más de un minuto, Paul, atendiendo a las súplicas de más de 55 mil personas, entró otra vez al escenario para tocar tres canciones mas: Day tripper, Lady Madonna y Get back, canción en la cuál Paul invitó a subir al escenario a una afortunada chava que llevaba todo el concierto levantando una pancarta que decía "Quiero bailar contigo" (o algo parecido)(típico).
Otra vez se despidió, otra vez salió del escenario, otra vez la gente no se movió de su lugar, otra vez corearon su nombre y para sorpresa de todos, otra vez, Paul aceptó, se contagió de nuestro entusiasmo y salió al escenario, esta vez llevando en sus manos la bandera de México.
La gente gritó con más fuerza hasta que un nudo se instaló en las gargantas de todos al escuchar los primeros acordes de "Yesterday", la gente agitó las melenas al ritmo de Helter Skelter y brincó con Sgt. Pepper´s lonely hearts club band y The end.
Por último, la gente lo ovacionó de pie, ovacionó su grandeza como artista, ovacionó su interacción con la gente, ovacionó lo que para muchos fue y será el mejor concierto de sus vidas (o por lo menos de los mejores).
Mi más sinceras envidias para la chava que bailó en el escenario (pensándolo bien...no) y sobre todo para el chavo que se quedó con la guitarra (¿o bajo?) autografiada.

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